ORACIÓN A DIOS PADRE PARA TODOS LOS DÍAS.

Señor:
En tu mano está el destino de cada uno de nosotros, tú eres dueño de nuestra historia y dador de todo bien. Tú eres aliento y fuerza en nuestros trabajos, tú colmas de sentido todo nuestro esfuerzo.

Tú aportas a nuestro quehacer lo mejor de ti mismo, tu Hijo Jesús, que, en la Iglesia, nos permite disfrutar de su presencia y da fuerza y sentido a nuestra vida.

Queremos pedirte tu Espíritu, (y la gracia de...) Haz que sepamos contemplar tu obra en nosotros, despierta en todos la generosidad, impulsa nuestra disponibilidad e ilusión, para crear un futuro lleno de esperanza.

Conviértenos a Ti, y haz que se cumplan nuestros legítimos proyectos.
Que nunca perdamos la esperanza. Amén.

DÍA PRIMERO

¡Oh, Cristo de Las Batallas!
Ayúdanos a reconocer la presencia de Dios en nosotros mismos, en todo lo que nos afecta y en todo lo humano. Intercede por nosotros ante el Padre en esta necesidad. Que Él convierta nuestros corazones para acoger como Tú a la humanidad doliente, salir al encuentro de nuestros hermanos y construir el Reino con ellos. Amén.
(Padre Nuestro, Ave María, Gloria...)

DÍA SEGUNDO

¡Bondadoso Señor, Cristo de Las Batallas! Tú, que oyes nuestras súplicas, haznos ver la luz, tu luz. Que la oscuridad de nuestros interrogantes, quede iluminada por la luz de tu Verdad.
Te lo pedimos a ti que, resucitado, vives y reinas con el Padre y el Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amén.

DÍA TERCERO

¡Oh, Buen Jesús, Cristo de Las Batallas!
Toma nuestro corazón y pon en él tu gracia.
Toma nuestro esfuerzo y danos tu lealtad.

Construye nuestra vida, fortalece la fe, anima nuestra esperanza.
Sabemos, Señor, que todo en ti es don, que tú eres nuestra riqueza.
Sé ánimo en nuestro cansancio y apoyo en nuestro peregrinar de cada día.
Que, como María, tu madre, guardemos las cosas importantes en nuestro corazón y así, desde el silencio y la contemplación, nos dejemos interpelar por ellas y, como Ella, aprendamos a mirar todo desde Dios. Amén.

ORACIÓN FINAL PARA TODOS LOS DÍAS

¡Señor Jesús, Cristo de Las Batallas!
Te damos gracias, porque tú siempre liberas, porque de ti procede la misericordia y desde ti podemos realizar la nueva fraternidad.
Envíanos tu Espíritu, que nos ayude a acoger y a servir a todos. El espíritu de sabiduría e inteligencia, consejo y fortaleza, ciencia y piedad.
Reaviva en nosotros la ilusión, haznos vivir en sintonía y concédenos aceptar tu voluntad y manifestar con nuestras vidas tu presencia "entrañable" entre los hombres. Amén

ORACIÓN Señor Dios, que eres el centro de nuestra vida, da sentido a lo que hacemos.
Que el encuentro con tu Palabra, ilumine nuestras opciones y cargue de esperanza nuestros trabajos. Danos tu luz, para que nuestra mirada se convierta en mirada de Dios, mirada de compasión y de ternura hacia todos los hombres. Amén.

AL SANTÍSIMO CRISTO DE LAS BATALLAS

DAME TU FUERZA SEÑOR,

EN LAS LUCHAS DE LA VIDA.

Y SI MI ALMA ESTÁ PERDIDA,

HAZ QUE ME GUÍE TU AMOR.

“No he traído la paz, sino la guerra…”

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